La enseñanza en entornos VUCA

Por Amalia Bernabé

Vivimos en permanente cambio, y mucho más en el último año. Las modalidades de enseñanza se ven forzadas a adaptarse, y podemos apreciar cómo la dinámica docente – estudiante va cambiando pasando de la verticalidad a la horizontalidad.

El conocimiento se democratiza cada vez más, y lo que teníamos para enseñar como acervo exclusivo de docentes y profesores, ahora se puede encontrar en un tutorial, en artículos, entrevistas, mapas conceptuales. Todo al alcance de un clic. A todo esto, se suma el contexto de una pandemia global que nos obligó a cambiar la manera de enseñar, casi de la noche a la mañana. Está a la vista, vivimos en un entorno VUCA.

Pero, ¿qué quiere decir esto? VUCA es el acrónimo en inglés de Volatility, Uncertainty, Complexity, and Ambiguity. En español: Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad. Este término, que se originó en el Colegio de Guerra del Ejército de los Estados Unidos, para ilustrar el contexto luego de la Guerra Fría., fue adoptado mayormente por el mundo empresarial en los años ’90. El reconocimiento de estas cualidades dentro de un contexto, permite tomar acciones tendientes a mitigar sus efectos.

En este artículo revisaremos el significado de cada una de las palabras que componen el término, y su consiguiente estrategia de abordaje.

Volatilidad (Volatility): este elemento del acrónimo hace referencia a los cambios rápidos, impredecibles y que no tienen patrones claros de comportamiento. Es decir, un cambio que simplemente no podemos predecir. Creo que estaremos de acuerdo en asumir que los cambios que demandó la aparición de la pandemia COVID-19 al sector educativo, fueron muy rápidos y aún impredecibles.

Incertidumbre (Uncertainty): como sabemos, la incertidumbre es lo contrario a la certeza. Esto quiere decir que el entorno en el que vivimos hoy, no nos permite predecir o priorizar con exactitud qué factores influencian la situaciones. Hoy, esta incertidumbre evita que sepamos qué va a pasar mañana en términos de enseñanza presencial, ya que una burbuja puede desactivarse de la noche a la mañana. Pero tampoco nos permite ver más allá y predecir si se volverá a la presencialidad pura o si el modelo mixto llegó para quedarse.

Complejidad (Complexity): Nuestra situación tiene muchas partes interconectadas, muchos factores de influencia y variables. Tenemos información, pero es mucha y está tan interconectada que no podemos identificar causales de desenlaces. Se hace difícil tener claridad sobre los pasos a seguir para modificar consecuencias.

Ambigüedad (Ambiguity): Los eventos son difíciles de interpretar de manera inequívoca, hay distorsión de la realidad. Nada parece ser claro, y los eventos pasados no son enteramente aplicables para explicar los actuales. Hoy no podemos relacionar directamente la causa de la aparición del Covid-19 con un sólo hecho, sino con una sucesión concatenada de eventos que tampoco son enteramente transparentes o claros.

Lejos de tomar a cada componente del acrónimo como un problema, se considera que los entornos VUCA son una oportunidad para formar líderes que puedan hacer frente a situaciones que son estresantes y complejas, desarrollando habilidades que van más allá de lo académico.

¿Cómo nos adaptamos a un entorno VUCA? Para cada componente del acrónimo se propone una acción concreta que relaciona directamente con una o varias competencias personales de liderazgo. Las repasaremos a continuación.

Volatilidad: Se propone combatirla manteniendo una visión clara, con la posibilidad de hacer uso de metodologías ágiles para adaptarnos al cambio. La competencia principal a desarrollar para poder hacer frente a la volatilidad, es la de la Comunicación efectiva. Para poder mantener una visión clara que mitigue la volatilidad, es importante que sepamos comunicar de manera clara, efectiva y permanente.

Incertidumbre: Mitigamos los efectos de la incertidumbre con Información. Ella nos ayudará a hacer frente a este componente del acrónimo con conocimiento y entendimiento. Para ello, deberíamos contar con un buen nivel de empatía, de modo tal de ser capaces de comprender situaciones concretas que nos presenta el entorno.

Complejidad: Para poder enfrentarnos a la complejidad del entorno de manera exitosa, será menester mantener la mayor claridad y precisión posible. Para ello, la mejor manera es mantener una actitud que sea directa y transparente.

Ambigüedad: Podremos superar la ambigüedad del entorno si usamos la agilidad como aliada. Para poder ser ágiles, deberemos ejercitar el ser flexibles, de modo tal de tomar acciones rápidamente aunque no sean las decisiones que tomaríamos en circunstancias normales.

Más allá de su evidente desafío, se considera al entorno VUCA como un espacio fértil de formación de líderes, ya que desarrollando las competencias mencionadas podrían sortear los obstáculos que aquél propone.

Artículo publicado previamente en Infobae

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